Esto es Cuadernos en crudo, mi carta de los domingos. Cada semana te cuento qué escribí como redactora gastronómica y algún descubrimiento guardado para compartir contigo.
Buenos días, domingo.
Organicé un evento en tiempo récord: confirmar local, menú, enviar recordatorios a los invitados, producir los carteles y postales, planchar la ropa y dejar preparado todo para presentar al mundo materiaprimamagazine.com: la revista digital con base en Canarias que acabo de estrenar.
En definitiva, quería que estuviese todo listo para que justo el miércoles a las 18:00, cuando estuviera llegando la gente1 al restaurante Verode, saliera publicado el primer artículo de la revista.
Este Cuadernos en Crudo incluye: el caos de la semana del lanzamiento, lo que no pude decir en el discurso y unas palabras de Audrey Hepburn que lo explican todo mejor que yo.
Materia Prima Magazine ya no es mía, es del mundo.
Y quiero que participe todo aquel que se vea reflejado o que quiera apoyar la existencia de este portal de información y entretenimiento.

Una hora antes de la apertura, ya tenía el pelo engrifado, encrespado, estofado… Enredado de brisa de mar y calor.
Así que el chef privado me ayudó a colgar los carteles mientras yo firmaba las postales que entregaría una hora después a los invitados.



El otoño formaba parte del discurso (que adjunto en PDF al final de este texto como extra para mis lectoras premium), pero a 29 °C esa idea no tuvo contexto donde amarrarse, así que hubo que modificar algunas cosas.
Hay otras que suprimí por ser demasiado emocionales, pero que me gustaría añadir al final de esta carta personal, dirigida a ustedes, mis lectores de Cuadernos en Crudo.
En fin, a las 19:00 sacaron los platos que probamos, bocados de la nueva carta de Verode (ya les contaré más sobre el evento en la propia revista, donde también publicaremos las fotos de la velada).
Pero qué bonito estuvo ver a mi tía Pino compartiendo recetas con Aroa Alemán, o al chef privado compartiendo una copa de Ikewen con su creador, Carmelo.
Mis amigas sacándome una sonrisa, mi sobrina hinchándose a tomates aliñados. No me canso de decirlo: gracias.
Lo que no conté en el discurso (por no desmoronarme en directo delante de 50 sonrientes personas). Como siempre, te lo cuento en crudo:
Por último, gracias a mi madre, por sus enseñanzas, por criarme en una casa libre de prejuicios, de religión y de política. Esto me ha forjado una mirada amplia que me permite moverme por el mundo aceptando la diferencia y desde la libertad de pensamiento y de acción.
Además, si me permiten la ñoñería: antes de empezar a comer y a beber, quiero compartir unas palabras que no son mías, sino de Sabrina (Audrey Hepburn) a su padre, en la película homónima de 1954 dirigida por Billy Wilder, y que rondan por mi cabeza desde que decidí romper con todo e irme a estudiar periodismo gastronómico a San Sebastián.
“Quiero darte las gracias ahora por los años más maravillosos de mi vida. Siempre te querré por haberme enviado aquí.
Es tarde por la noche y alguien al otro lado está tocando La Vie en Rose. Es la manera francesa de decir: ‘Estoy viendo el mundo a través de unas gafas de color de rosa’, y expresa todo lo que siento.
He aprendido tantas cosas. No solo a preparar vichyssoise o sopa de ajo, sino una receta mucho más importante.
He aprendido a vivir, a estar en el mundo y ser del mundo, y no limitarme a quedarme al margen y observar.
Te prometo que nunca, nunca volveré a huir de la vida, ni tampoco del amor.”
Sabrina (1954). Dir. Billy Wilder. Paramount Pictures.
La semana que viene volvemos a los Cuadernos en Crudo de siempre, la newsletter con recomendaciones en el radar y mi semana como escritora gastronómica.
Feliz café de domingo ☕
Bea
El discurso que hice en el evento en PDF:
Limitar la lista al aforo previsto fue de lo más complicado, así que el criterio fue llamar a aquellas personas que, de forma directa o indirecta, han participado en la creación de materiaprimamagazine.com, como dije en el discurso.





Maravillosa como siempre Audrey!